Llegué a perderme tanto en el eco de tus palabras, en tu mirada perdida por las mañanas y en el verano, donde el viento se llevo lo poco que nos unía, que ya no se ni donde estoy. Perdí tantas fuerzas que mover este alma cargada de lamentos se compara a cargar con toda la pena que llevo en mis zapatos. No hay punto de vista ni perspectiva que me haga ver las cosas en el orden exacto que me arranque una sonrisa. Y no hay día que no piense en ello. No hay día que no me acuerde de ti. De como podría ser todo, y de como no lo es. De todo lo que me queda por dar. Y voy reuniéndolo en una vieja libreta, con una lista de cosas por hacer que roza el infinito. Y la verdad, es que no puedo evitarlo. Llegados a este punto no puedo parar de correr. No puedo vender mi alma al diablo, por mucho que me pese cargar con ella. Tus días de gloría siempre son mis días tristes, y tus días tristes.. también son los míos. Comparto tus tristezas, porque creo que la vida es demasiado corta como para que decidas no usar todas tus sonrisas, cada vez que tu lloras llueve en mi habitación. Cada vez que te quedas en silencio, pensativa, mi mundo se viene abajo. No puedo consentir que alguien te haga daño. Pero no puedo compartir ninguna de tus alegrías, mientras no tenga yo algo que ver en ellas. No es ser egoísta, es simplemente que quiero ser el dueño de cada uno de tus buenos recuerdos. A veces solo creemos ser felices porque no conocemos la verdadera felicidad.
Podría arriesgarme a decir que estas equivocada. Pero igual soy yo el equivocado. La espada del amor me ha dejado tocado y no puedo evitar escribir o decir sandeces, pensando y creyendo que eso me hace diferente o mejor. Creyendo que de alguna manera voy a conseguir algo. Y lo único que consigo es aburrir.
Podría arriesgarme a decir que todo es como debe ser. Pero, pese a poder estar contradiciéndome todo el rato, pondría la mano en el fuego por pensar que todo debe cambiar, tarde o temprano.
Cambiar todos los días de sol, todos los cielos azules, todos los "te quieros" que te dicen por todos los que me quedan por decirte. Cambiar los verdes campos, las flores amarillas, y los pájaros cantando cerca de tu ventana. Cambiar todo eso por una gran Luna llena que dure día y noche. Que dure todo el tiempo que tenga que durar, y si es contigo, que dure eternamente. Que nos ilumine la Luna, que a mi me llega con verte a ti. Me sobra sol y luz, si lo que tengo es mi billete a otro mundo mejor que este.
Mi viejo lápiz está cansado de definir tu belleza y tu personalidad. Mi viejo cuaderno está harto de saber de ti y no conocerte en persona. Y mi viejo corazón no sabe contestarles otra cosa que no sea:
"Con paciencia y trabajo, todo llega. Y con amor, haremos que sea eterno."
-AlexGuti. Días tontos, y yo soy tonto todos los días.


