domingo, 22 de abril de 2012

Abajo el telón.


Siempre he dicho que soy una persona extraña, diferente. Soy de esa gente que ve el lado bueno de las cosas casi siempre, incluso cuando se supone que no lo hay. Capaz de sonreír cuando otra persona se daría por vencida, capaz de levantarme tantas veces como quiera. Puedes bajar el telón las veces que quieras, que yo seguiré actuando para ti, puedes apagar la luz si lo prefieres, que yo seguiré queriéndote en la oscuridad. No es cuestión de todo lo que se suele decir, no es cuestión de tiempo, ni de ganas, celos, miedo, de el "que dirán" , ni de todas esas memeces que se mete la gente en la cabeza para tener una escusa para no luchar por lo que quieren. Si quieres algo, tienes que salir a buscarlos, sea como sea. Sea difícil o imposible. Aun que sea una locura, es lo que TU quieres. Y nadie te lo va a poner fácil, ni falta que te hace, por que cuando lo consigas te tendrá mucho mas merito si piensas lo mucho que te ha costado llegar a donde estás. No quiero que nadie me facilite el camino, ni quiero que me digan que es mejor dejarlo. Quiero y puedo seguir adelante. No pierdo el tiempo, ni las ganas, no tengo miedo, lo quiera o no, yo ya he decidido como va a ser mi vida.. Y no, no va a ser muy lejos de la tuya.


 Y al final, cuando todo sea distinto a como es ahora, tu serás la que se de cuenta de quien ha sido el que ha estado siempre esperándote, con la luz apagada o con el telón bajado, la espera puede ser eterna, pero mas eterna sería una vida sin ti.
Alex Guti, un tipo que no se cansa nunca.

viernes, 20 de abril de 2012

El valor de no tener nunca suficiente.

Es la sensación de mareo, con los nervios a flor de piel, con el oleaje chocando por todos los lados, y tu allí plantado, de cuclillas, con tu fusil agarrado con las dos manos, y tu casco bien apretado. Te encuentras en un lugar cerrado, mientras escuchas tiroteos fuera de él. Te sudan las manos tanto que se te resbala el fusil, y piensas que estás mucho mejor ahí, sin hacer nada, que fuera dando la cara y luchando con valor. De repente la barcaza toca con la orilla, es el momento. La puerta se abre con un golpe seco, y la pared pasa a ser una rampa que te deja salir de allí. Es el momento. Te lanzas. No lo piensas. Te lanzas. Te giras. Te disparan por todos los lados, todos quieren derribarte, pero tu eres mas fuerte, tu puedes con eso y más. Ya te han alcanzado 6, y sigues en píe, quieres tomar esa playa como sea. Lo estás consiguiendo. Tus compañeros ya se han rendido hace mucho, ellos no están echos para esto, pero tu si, tu sabes luchar, y sabes lo que ganas si lo haces. La playa es tuya amigo, porque le has echado cojones. En cuantas ocasiones pensaste en tirar el fusil, y echarte a correr.. sabe dios cuantas, pero al fin y al cabo nunca tienes suficiente, y vuelves a ponerte en marcha por mucho que te hayan disparado. Definitivamente, tu tienes ese arma que tanto me alcanza con sus balas, y aun así, no he parado de correr por esa playa porque me sobran esas fuerzas que la gente normal pierde a la mínima de cambio. Roma no se hizo en dos días, y una guerra no se gana en un par de batallas. Al fin y al cabo, te acabarás cansando tanto de verme en la lucha, que la bandera blanca hondeará por toda la playa, tiraré mi casco, entregaré el arma, y simplemente dejaremos que el momento haga el resto. Eres la última conquista para este joven guerrero. Eres ese tesoro perdido. Eres todo y más.




-Dedicada a mi amigo Adrián España, por saber luchar hasta el ultimo suspiro, y por tener el valor de no rendirse nunca. Por tener el valor de no tener nunca suficiente.

Alex Guti.


miércoles, 18 de abril de 2012

Mi barco de papel.

Ella no lo quiso ver. Yo no lo quise decir mas claro. La situación no dio para mas. El momento era clave.
Comencé a remar cuando el oleaje venía en su peor versión, el viento frío golpeaba las velas de el pequeño barco y amenazaba con devolverlo a tierra, al puerto del que había salido. Comenzaba la tormenta, no me había dado tiempo a ponerme en marcha y ya estaba lloviendo a chuzos. Remar y sacar el agua con un cubo no son cosas que se puedan hacer al mismo tiempo, al igual que no puedo pensar en olvidarte y seguir pensando en ti cada vez que escucho tu nombre. Quedaba una sola opción, estaba claro. O remar y hundirme, o seguir achicando agua, y perderme en el océano. Llevo toda la vida pensando en buscar el momento perfecto, pero eso no existe. Es un cuento chino para pobres ilusos, que viven de sus ilusiones mas que de sus echos. Y no vamos a engañarnos, siempre he sido uno de esos. He sido uno de esos desde que he nacido hasta hace muy poco..Hasta ahora. Tomé el momento, y fue el peor que pude haber escogido, ya sabéis la historia, mi barco se hundió porque no quise dejar de remar hacía ti. Era una obsesión, una meta.. Eras simplemente tu, la que estaba al otro lado de la travesía, y eso, vale mucho mas que cualquier tesoro que pudieran encontrar los españoles hace siglos. Tu no quisiste ver que yo me acercaba, bajabas la mirada. Yo no quise remar mas fuerte, ni hacer mas ruido chapoteando un montón de palabras bonitas para ti. Y al fin y al cabo, el momento, no pudo ser perfecto.


No tengo la casta de un explorador para navegar en tus aguas, y conseguí perderme y hundirme. Y tu no tienes los ojos lo suficientemente abiertos para ver todo lo que he remado por ti. Mi barco de papel se hunde siempre que sale a navegar si norte ni sur. Con una brújula, que solo señala donde estás tu. 




-AlexGuti, miércoles noche. Noche oscura.

domingo, 15 de abril de 2012

Tu jardín de ensueño.


Lo sospeché desde el momento en que pisé tu jardín, arrasando con todo, pisando fuerte la hierba después de saltar la pequeña verja. La curiosidad me mataba, todo el mundo hablaba bien sobre tu reino de las sonrisas encantadoras, tenía que probarlo, no podía dejarlo pasar. Me adentre tanto como me lo permitió la guardia real de tu corazón, que parecía mas accesible según iba caminando hacía el, allí colocado, en medio de ese jardín de rosas rojas, con un pequeño camino de piedras, pero no de esas piedras que te encuentras por ahí tiradas, si no esas piedras preciosas con una forma que parecía querer indicarme el lugar para encontrarte. Y ahí estabas tu.. Sentada allí en medio, al lado de una hermosa fuente, peinando tu larga melena, bajo esa brisa que solo se puede disfrutar en los meses de verano. Parecías hecha para brillar. Parecías la luz de ese día. De repente, dejaste de peinarte, y buscaste en tu pequeño bolso algo que parecía ser un pequeño bote de perfume. Con una sola gota, conseguiste que todos los pájaros que sobrevolaban el cielo ese día pararan su vuelo para mirarte, y que le vas a hacer, si naciste para ser querida.. Cogí todo el aire que pude, los pulmones estaban llenos, y comencé a caminar, mientras tu, sonriendo como nunca, mirabas hacia mi, con esa expresión que solo tu sonrisa puede conseguir, única, como el resto de ti. Y entonces te levantaste, el corazón me latía a un ritmo insólito, y echaste a correr. Y entonces hice lo primero que se me pasó por la cabeza, y abrí los brazos, soñando con recogerte en el momento en que llegaras a mi, esperando poder abrazarte en cuestión de segundos.. ya no quedaba nada. Y pasó lo que le pasa a cualquiera que tiene dos pies izquierdos. Pasó lo que le pasa a una persona que entra  donde no le han llamado, y que encima tiene las narices de pasar hasta la cocina. Pasó lo que solo le podía pasar a un iluso soñador, a ese tipo de persona que no dice te quiero por miedo a que le contesten algo que no quiere, y que se esconde hasta que en un momento determinado se piensa que con hacer acto de presencia bastará para que se le echen a los brazos. Pasó lo que tenía que pasar. Así que seguiste corriendo, conmigo delante, como un bobo, con los brazos abiertos.. Y entonces pasaste de largo. El corazón, dejó de tocar esa ruidosa canción y se pasó a formar parte de un ritmo de un blues callejero, muy lento y calmado. Me giré, no quería verlo, pero me giré, y todas mis sospechas dejaron de ser sospechas, ya era cierto. El cielo ya no parecía tan azul mientras te abrazabas a el, y los pájaros parecían haber dejado de cantar. La brisa se empezó a confundir con un frío viento que parecía querer echarme de allí. No se si fue el viento, o el verte tan feliz con el lo que hizo que yo me fuera de allí. Empezó a llover solo donde yo estaba, en tu mundo seguía el sol parado, como si no quisiera dejar de mirarte, y las nubes se había apartado todas para que tu momento fuera perfecto. El y tu.. y un largo verano por delante. Parecías totalmente preparada para ser feliz, y a mi todavía me faltan un par de cursos.
Ya han pasado unos días desde que abandoné tu jardín secreto lleno de barro hasta las orejas. y créeme, por aquí aun no ha parado de llover.

- Y al fin y al cabo, si tu así eres feliz, soy el primero en alegrarse por el echo de que alguien disfrute de tu sonrisa.




Alex Guti, un domingo cualquiera.

sábado, 14 de abril de 2012

Comenzemos.

( Bueno, acabo de empezar con esto, y de vez en cuando rescataré alguna entrada que hice en el tuenti. Os dejo esta, me gusta por el momento en que la hice, y lo que significa para mi. Espero que os guste a todos, y tranquilos, a partir de mañana ya empezaré con cositas nuevas! ) 

Una espada y mucho coraje.

Y entonces te despiertas y joder, estabas mucho mejor dormido verdad? En tu mundo donde todo era perfecto, y donde los problemas los tenía tu vecino y no tu. Donde lloraban los malos y ganaban los que se merecían ganar. Como aquel cuento en el que el príncipe mataba al dragón y se quedaba con la princesa después de darle un largo beso. Y en este cuento quien soy ? El dragón que merece la muerte, o el príncipe que besa a su princesa ?
Pretendemos hacer de nuestra vida nuestro propio cuento, pero se acaba desenvolviendo como una telenovela y acaba por ser peor que una película de terror. En nuestro cuento hacemos lo que sea por la princesa, le hacemos un castillo si es lo que ella quiere. Pero haber, vamos a despertar.. Y que queda de tu cuento? El dragón se convierte en mentiras, problemas y miedo, el príncipe no es mas que un mendigo pidiendo un poco de amor, que perdió la espada con la que podría matar sus miedos..y la princesa te dio el ultimo beso mucho antes de lo que querías. Hacerme caso, despertar mucho antes de que el dragón acabe con vosotros, y luchar por la princesa aun que sea sin espada.. Por que eso es lo que nos hace grandes, luchar sin espada, con honor y siendo nosotros mismos, y si la princesa no se quiere dar cuenta de todo lo que haces por ella...
¡ Que se la folle el dragón !