miércoles, 18 de diciembre de 2013

Del suelo al tejado.

El silencio de la calle al alcance de los oídos del que no quiere escuchar. Juraría que el aire es mas ligero los días que me acompaña la realidad y no la ficción en forma de sonrisa mentirosa. Juraría que floto, pero todos estamos encadenados al suelo.
A veces, solo a veces, siento como si mi vida fuese como ese dibujo que todos hacíamos de pequeños. Con una casita, el sol arriba en la esquina, unas nubes... Pero yo no paro de salirme con los colores. La cera roja para pintar el tejado de la casita acaba mezclándose con el azul del cielo, y ya nada es del color que era. El aire en la calle se torna pesado, frío e intratable. Intentamos huir de todo lo que nos rodea de vez en cuando. Es como estar tumbados en el tejado de esa casita que todos dibujábamos, intentando buscar una explicación a los colores que le ponemos a las cosas. ¿Y si el cielo fuese verde en realidad? ¿Que buscamos exactamente cada vez que ponemos nombre a algo?
El frío no consigue trepar por las ventanas para llegar al tejado. El sonido del silencio ameniza la ligereza del aire, la ficción en mis ojos se vuelve realidad. Ahí arriba soy yo mismo, atado al aire. Entregado a las estrellas. Como si mi sitio no fuese este. Señalando al cielo, buscando una explicación de como he llegado a quedarme atrapado entre estas cuatro paredes que rodean mis pasos. Señalando en busca de un viaje que haga cambiar el sentido del viento. Un viaje que consiga romper las cadenas que me atan al suelo. 
Y me quedo apreciando el momento. Mis pies en las tejas, sin miedo a resbalarse, conocen mejor mis próximos pasos que mi propia ambición, que mantiene su propia lucha, en un tira y afloja, con el carcelero que acorta cada día un poco mas la cadena que me mantiene cerca del suelo. 
Me libero después de mucho tiempo recluido en esa prisión del pensamiento, he intento dar salida a lo que de verdad soy. He dejado tantas fuerzas para quitarme la cadena que me he quedado quieto, observando a los lados, como un gato callejero y desconfiado que mira 10 veces antes de jugarse el pellejo para cruzar la calle. Llevo tanto tiempo pensando que no podría librarme de ese castigo que me he quedado como el típico chulo de bar, que pide que lo agarren, sabiendo que si lo sueltan será para esconderse debajo de una mesa. Me he quedado en el intento de volar. 
Podemos soñar toda una vida con una casa en las estrellas. Con un coche deportivo. Con una mujer guapa y bella que nos acompañe hasta el final de nuestro camino. Podemos soñar con todo lo que queramos. Pero, ¿de que nos sirve si no luchamos por romper con todo lo que nos ata a este lugar al que no pertenecemos? El suelo se me ha quedado corto para caminar, y el aire parece un buen lugar para vivir. Vivo mas cerca de viajar del tejado a las estrellas, que del tejado a las cadenas. 

Lo que pudo ser y no fue.
Lo que puede ser, y no sé.
Lo que se que soy. Lo que se que fui. Lo que no se que seré.
Puede ser todo, pero no creo que pueda dejar de ser quien soy.
Puede ser todo. Podemos volver a serlo. Podemos no haberlo llegado a ser.

-Alex Guti. Como Snoopy en el tejado.

jueves, 24 de octubre de 2013

Pequeños daños.

Es en las pequeñas cosas en las que muero. Igual que vivo por los pequeños detalles. 
Puedes darme vida con un recuerdo, con una sonrisa o dando a entender que me echas de menos. Puedes regalarme momentos, puedes envolverlos con el mismo lazo que nos colocamos alrededor el día que nos conocimos. Puedes hacer tantas cosas... 
Puedes planear una sorpresa; Apaga las luces de mi habitación y haz que brille con tu sonrisa para cuando yo llegue. Pero ya nada es una sorpresa cuando vienes de vuelta, nada es igual después de haberlo visto todo. Sigo buscando un remedio para no soñar, pero te veo en todas partes hasta despierto. 
Muero cada vez que vienes para volver a irte. Alguien te puso una casa en las nubes, y allí es donde vives desde que despegaste de este infierno. Alguien te dijo que este no era tu lugar, y tu retrocediste, sin miedo a tropezarte en tus antiguas promesas. Hemos muerto juntos mas de una vez, y de la muerte uno no se recupera. Pasamos de pasear por la borda agarrados por el alma, a caminar por el fondo del mar con unos preciosos zapatos de miedo y cemento. Menudo capitán viendo como se hunde su barco...  
El día que no pueda mas habré aprendido a vivir sin tu aliento, a vivir sin tu risa y a caminar sin tu presencia. El día que se acabe la esperanza habré vivido mas de la cuenta, empapado en ginebra y ron, colgado de una locura digna de una estrella del rock, abrazado a tu recuerdo y durmiendo sobre el perfume que dejaste a un lado de la cama. Con esos pequeños recuerdos metidos en una cajita, que en su día no pudo ser una máquina del tiempo para conseguir conocernos antes. Y que habría sido de nosotros de habernos conocido antes? Seguramente habríamos durado menos que una caja de pañuelos en una de esas comedias románticas, que a diferencia del mundo real, siempre tienen un momento malo antes del final feliz. Nosotros tuvimos un par de momentos buenos antes del final.. bueno, del final. 
Y después de varias botellas en las que no conseguí ahogarme, y después de unos cuantos párrafos en los que no conseguí olvidarte, apareces por la puerta. Y como si el tiempo no hubiese pasado desde tu última estancia aquí, vuelvo a invitarte a una taza de café y te pido que me cuentes otra vez esa historia sobre la montaña rusa. Vuelvo a estar ahí, delante, escuchando atentamente cada detalle de la historia, y tomando nota, como si fuese a ir a examen después de la historia. 
Pero la historia ya me la sé, como otras tantas que ya me has contado. Y como en Big Fish llega un momento en el que hay que distinguir la realidad de la ficción. Y te pregunto: Cuales de tus historias han sido realidad, y cuales no? Que fantasías te quedan por realizar en ese paraíso que te has montado sin mi presencia?
Es en las pequeñas cosas en las que muero. Igual que vivo por los pequeños detalles. Es en las pequeñas cosas en las que pienso al acostarme. Un mal entendido, una mentira... una decepción. 
Quiero que vuelvas, y que me expliques tu aventura en el mundo sin mi. Quiero que me cuentes todas las cosas para acto seguido poder olvidarlas. Pero no arruines tu sorpresa empezando tu discurso con una mentira. Gritaste que todo era falso, y yo ya estoy sordo de tantos gritos de mentira.
Y acabo escribiendo sobre ello, una vez mas, como si esta pantalla en blanco pudiese entender que nada es igual, que todo ha cambiado. Escribo como si al pulsar "publicar" todo se desvaneciera. Como si me acostase ahora y mañana volviese a ser 1 de enero. Escribo como si todas las cosas fueran mentira, cuando en realidad todas las mentiras son de verdad.
Como dijo Abraham Lincoln: "Al final, lo que importa no son los años de vida, sino la vida de los años."


Quiero que vuelvas para darme el ultimo aliento. Quiero que vuelvas para hacer lo correcto. Quiero que vuelvas porque no debí dejar que te fueras. 
Pero a decir verdad, queda algún camino que te permita volver a dónde estábamos antes?
Te quedan mas cosas para hacerme vivir, o mas para hacerme morir poco a poco?

-Alex Guti. He vuelvo por aquí...

martes, 24 de septiembre de 2013

La fruta prohibida.

Salpicas mi mala fama con tu alegre despertar. He mordido la manzana prohibida y he acabado plantando un árbol de recuerdos prohibidos. Intentas alquilar una habitación en mi motel de los momentos habidos y por haber. Las habitaciones no son caras, pero dicen que el dueño es un imbécil.
Me contagiaste una sonrisa al dormir agarrada a la almohada que trabaja para mi de psicoanalista por las noches. No es muy habladora, pero sabe escuchar. 
Das luz a las sombras donde habita lo que queda de mi. De lo que fui. Unas ruinas esperando a ser reconstruidas. Pero que clase de persona perdería su tiempo en restaurar algo que no fue valioso ni cuando estaba al 100%? Ya hay que ser idiota para dar un céntimo para pasar la noche en un motel tan mohoso y apartado del mundo. 
El veneno recorre mi cuerpo desde que no tengo el antídoto. Pero dicen por ahí que no solo lo tienes tú. Que pueden curarme otros besos, que bajo tus brazos solo había mentira y poco futuro. El veneno siempre ha estado ahí, es como si no hubieses querido curarme. Es como si solo quisieras mantenerme durante un tiempo, a tu merced, bajo tu mando y tu mirada. Y yo, como un perrito fiel, te daba besos hasta desgastarte para poder vivir un día mas bajo el mismo cielo que tú. Para que? Si sigo igual de enfermo que antes. O quizás más. Más enfermo y menos creyente. Más cerca de creer al del tarot que unas palabras que me hagan sentir algo. Porque ya he sentido muchas cosas con muchas mentiras. Ya he vivido engañado mucho tiempo.
El veneno sigue ahí, tú no puedes pararlo. 
El veneno se extiende, viajando poco a poco hasta el centro de mi alma. Dónde mi lucha interna sigue desmoronando los pilares de lo que soy. Dónde ya no se ni siquiera quien soy. Soy lo que quiero ser, o soy lo que quieren que sea? 
Busco que alguien me cure. Que alguien me devuelva lo que era y lo que siempre quise ser. 
Alguien que llame a la puerta y pida una habitación. Y ella no quiere creer en mi mala fama y me sonríe como si todo fuese a salir bien. Me despeina en un arrebato de pasión y mi almohada no deja de tomar nota de lo que está viendo. Creo que voy a necesitar varias sesiones para explicarle lo que está pasando. Pero quizás las necesite yo primero para entenderlo. 
Es como si todo cambiase de repente. Algo que puede no estar y de repente llega para pedir asilo bajo tu techo. Soy un buen anfitrión, y no puedo negarle una de mis manzanas prohibidas. Hemos llegado hasta aquí cada uno por su camino, así que vamos a pecar juntos. Quizá sea el momento de cometer otro error. Quizá lo que necesitemos en cometer un error los dos a la vez. Equivocarnos juntos debe ser nuestro acierto. Y no hay nada mas acertado que tener a alguien con quien cometer errores. 
Ha tenido que cambiar mucho el cuento para darme cuenta de que el veneno estaba en tus labios, y no en mi interior. He tenido que leerme la historia tres veces para darme cuenta de que yo era la cura a todos tus males, y que fuiste tu la que escogió el camino incorrecto. 

En mi árbol de la fruta prohibida tengo una manzana con tu nombre. Me recuerda que aunque sabiendo que tenías el veneno en cada beso, te besaba como si no hubiese un mañana.
Guardo una manzana venenosa, para el día que decida volver a perder mi tiempo chutándome besos de mentira, y esnifando promesas imposibles.

-Alex Guti. Un clavo no saca a otro clavo. Pero estás oxidada. 

jueves, 12 de septiembre de 2013

El error.

Estábamos equivocados. Siempre lo estuvimos. No se cuando nos dimos cuenta... Joder, ni siquiera se si nos dimos cuenta. O igual sí, sí. Sí que lo sabíamos. Siempre supimos que teníamos fecha de caducidad. Estaba oscuro al fondo del túnel, y nos hacíamos los valientes. Nos dábamos cuenta, pero no queríamos decirlo. Nuestro pequeño secreto era que nada volvería a ser "lo nuestro". Nuestro pequeño secreto es que algún día seríamos dos desconocidos que se conocen muy bien. Cada uno en un extremo de la habitación, mirándonos como preguntándonos que ha pasado. Cada uno por su lado.
Miradas vacías, giros de cabeza, un móvil que suena de repente... perdona, se me ha metido algo en el ojo.
Siempre fue así? Quiero decir, estaba decidido el final, o lo escribimos nosotros? Jugamos mal nuestras cartas, vi tu farol mucho antes de que tu pensases en el. Tú pensabas en ganar la partida incluso antes de que decidiésemos jugarnos la sangre a una mano. Te dejé ganar sin querer, o es que no supe jugar a tu juego?
Lo que pasaba es que era nuestro error, y maldita sea, yo me moría por tener un "nuestro". Me daba igual lo que fuese. Y ha empezado a hacer algo de frío por las noches, el sol se va antes a dormir y me he dado cuenta de que ya estamos a 12 de septiembre. A esto voy a llamarlo "nuestro" merecido. Porque en el fondo sigue gustándome tener un nuestro.
Quiero que esto sirva para decirte que siento haberte conocido, cariño. Siento haberte robado días, horas, minutos y segundos. Siento cada momento. Siento. Sentiste algo? Borraste todo, como si nuestro amor estuviese dibujado en una vieja pizarra de colegio. Llegaste con un trapo húmedo y no tardaste nada en borrarlo todo. Siento que tuvieras que hacerlo. Siento. Que sientes? Que sentiste? Que sentías?
Imagina un mundo paralelo. Imagina que no hay tu y yo. Solo tú. Solo yo. Piensas que las cosas habrían sido mejor sin nosotros? Donde podríamos estar ahora?
Esto es mi despedida. Quiero olvidar tu olor, y tu sonrisa. Quiero no saber quienes eramos. Quiero un lavado de cerebro. Quiero no estar mirando a tu lado de la habitación cuando nos toque estar cerca.
Mi problema es que te hice canción, y nuestro estribillo era tan pegadizo que no se me va de la cabeza. Mi problema es el mismo que era antes. Mi problema es que querías irte. Mi problema es que te ibas a ir. Mi problema es que te fuiste. Mi problema es no saber porque. Mentira, coño, mi problema es seguir aquí preguntándomelo.
Nos mentíamos mirándonos a los ojos. Pensábamos que seríamos dos hasta el final de los días. La metáfora de los viejecitos. Nos reflejamos en un espejo roto, y la imagen que veíamos no era la real. Nuestro futuro estaba lleno de esto. Nuestro pasado también. Y ni si quiera llegamos a disfrutar aquel que era nuestro presente. Y sabes que? Aún me he dado cuenta hace poco de que no seríamos lo que queríamos ser hasta el final de nuestros días.
No sentía que se había acabado. La canción sigue en mis pensamientos. Seguía.


Si sabías que estabas en un error, por que me hiciste creer que no?
Si sabías que buscabas amores de barra, por que intentaste agarrarte a un amor de verdad?

Lo peor: Que no creo que encuentres algo igual... o mejor.


.Alex Guti, tu ultimo recuerdo. Tu ultimo paseo por este lugar.

miércoles, 21 de agosto de 2013

Grandes éxitos.

Me he tomado mi tiempo para volver a asomar la cabeza por aquí. Y bueno, ahora está todo oscuro y tranquilo. Mas oscuro que de costumbre, y con esa calma que uno no sabe bien lo que significa. Nuestros grandes éxitos ya no suenan por la radio, y hace ya tiempo que dejamos de formar parte de los 40 principales. Tenemos "single" para rato, ahora que estamos solos. Es lo que pasa al intentar darle forma a algo como si fuese una canción, sin darme cuenta de que la que componía y hacía los arreglos eras tú. No se siquiera si llegué a ponerle letra a nuestra pequeña sinfonía. 
Dimos un par de conciertos, privados, para nosotros dos. No nos dio tiempo a mucho más. Fue una carrera corta, tuvimos un gran debut. Recuerdas nuestras primeras canciones? Tenían esa frescura digna de algo recién salido al mercado. Eramos nuevos en esto del amor. Supongo... 
Pero nada fue una canción. No se, podría haber empezado lenta y terminar por todo lo alto, en plan "Stairway to Heaven". Pero no tenemos ni idea de componer. Dimos la talla en algún momento?
Era como que todos los ojos estaban puestos en nosotros, todo el mundo quería saber que pasaría. Queríamos juntar el agua con aceite, y teníamos a medio mundo agitando la botella. Y chocamos. Chocamos hasta dejarnos la piel quemada en el asfalto. Menuda carrera por ver quien llegaba antes a mantener la cabeza alta, y quien volvía arrastro a por el otro. No nos preguntábamos porque seguíamos jugando a ser mayores, porque teníamos puesta toda la carne en el asador. Los dos. Ahí, en la hoguera de la verdad. 
Y nos quemamos, vaya si nos quemamos. El uno al otro, de todas las formas posibles. Pero ese era nuestro fuego, y seguíamos jugando. Porque fuera del fuego teníamos el frío suficiente para necesitar un abrazo del otro. Ni contigo, ni sin ti. Creo que ese era el juego. 
Apareció el sol, en lo alto del cielo, anunciando una época mejor y menos lluviosa. Y cuando dejo de caer agua, se nos cayó el cielo encima. Hubo quien descubrió una vida mejor, alejado del otro. Hubo quien aprendió a sonreír de una manera diferente y quizás a vivir de una manera mucho mejor. El otro seguía esperando una sonrisa de complicidad que le hiciese saber que todo iba bien. Y sigue esperándola. O no, no. Creo que ya no. 
El sol estaba ahí, contigo, en tus días incontables e inacabables sin mi. A la luz de una hoguera o de unos focos. Con el calor de un público dispuesto a esperar. Y de quincena en quincena, venías a contarme lo mucho que iluminaba la luna tus noches. Tu bailando con las estrellas, y yo perdido entre la gente. Juraría que es imposible encontrarme metido en tu saco de gente importante. Ahí cabe de todo menos quien ha dado todo por un par de "unos" más. 
Y en tus innumerables esfuerzos por alargar la noche hasta el mediodía, se te hizo de día. Dejaste una carta de despedida, poco después de haber escrito una de arrepentimiento. Es gracioso, si mezclo tus palabras incluso podríamos haber sido algo de verdad. El día se hizo eterno para ti, mientras esperabas la noche. Y la noche se quedo conmigo para siempre, aquí en la esquina donde apenas quiere salir el sol. 
Cuánto se tarda en olvidar mas de medio año? Cuánto creéis que importan todos esos días? Nadie habría apostado a que todo se esfumase en 24 horas. Por que nadie olvida en 24 horas. Nadie alza el vuelo en un día. Nadie... Bueno, nadie que haya querido de verdad a otra persona, claro. 
Olvidar es fácil si sabes como. Reservar las lágrimas para alguien que las merezca, por desgracia, no tanto. 
En palabras de los Blows: "Mi venganza es una canción, que te persiga toda la vida". Mi venganza son mis palabras aquí escritas. Aunque llamarle venganza es algo excesivo. Esta es mi reflexión, sobre como depositas toda tu confianza en una persona, todo tu amor en una sola alma, y al final se la venden al diablo por una noche de "party hard". 
Que cuanto dura la "pena" de una despedida con un "te quiero pero..." de por medio? Pues dura exactamente unas 24 o 25 horas. Eso dura. 

Nuestros grandes éxitos empiezan a lo grande, van mermando y terminan con un "Can´t stand me now".
La pregunta es: Sobraba yo, o te faltaba algo a ti?


-Alex Guti, tirando de inmadurez para escribir cuatro mierdas.

martes, 30 de julio de 2013

Caída libre, con o sin cinturón.

Quien decide cual es nuestro lugar? Quiero decir, a veces nos encontramos en un lugar, de repente, y nos paramos a pensar, y como hemos llegado ahí? Pensamos que han sido nuestros pasos, que nos han colocado en ese sitio, en ese momento, y con esa persona. Pero, y si no ha sido eso? Quienes somos nosotros para decidir nuestro destino? Somos simples peones de un ajedrez gigante, nuestra única misión es acabar cayendo en batalla. Muriendo por algo, por alguien. Y tu, por quien quieres morir?
No os creáis esto, destino es una palabra hecha para los cobardes que no quieren darse cuenta de que ellos deciden. No quieren darse cuenta de que ellos dirigen sus pasos. Son los dueños de sus acciones. A veces sin pensar, entramos en lugares donde nunca pensamos que podríamos estar. Lugares muy distintos a lo que nosotros estamos acostumbrados. Otro mundo, otras ideas, otra manera de ver las cosas.

Llego, sin hacer mucho ruido, y toco a la puerta. Una preciosa chica, de ojos brillantes me abre la puerta. Con una sonrisa anticiclónica borra las lágrimas secas de mi borrascosa piel. Ha llegado pisando fuerte. O he llegado yo? El caso es que me mira, y me ofrece una taza de ilusión, mientras ella se aclara la voz para lo que tiene que decir. Yo no estoy muy seguro de cual es el plan a seguir en estos casos, quizás soy un poco nuevo en esto. Ella se sienta, con las piernas cruzadas, y me cuenta que existen dos caminos:

"El primer camino, es el básico. La montaña rusa: Te subes y te dejas llevar. Empiezas a subir, y todo es perfecto. Todo son primeras cosas juntos. Sonrisas y pocas lágrimas. Pequeñas alegrías, que son tu sol de cada mañana para poder levantarte. Y desde ahí arriba puedes verlo todo. Ves tu pasado, ennegrecido por las sombras de la duda y del odio, del desamor y de la tristeza. El amor siempre muere entre dudas y miedos. El amor se ahoga entre lágrimas. Tu presente, a tu lado, sonriendo, mirándote a los ojos y preguntándose si todo esta bien. Su claro pelo brilla mas que nunca ahí arriba, y el viento lo mueve hacía los lados, dudando de si soplar hacia el norte o hacía el sur. El propio viento duda de si empujarnos hacia abajo para que volvamos a subir o empujarnos hacia delante, para que prosigamos nuestro camino. Pero repetir nuestros pasos se convierte en un pecado que nos gustaría cometer, resulta interesante la oferta. Por eso la aceptamos, y el destino, cruel y tramposo, nos empuja al lado contrario. Deberíamos habernos puesto el cinturón de seguridad... Según caemos los ojos de la chica dejan de brillar, y lo que parece ser una lágrima brota de uno de ellos. El viaje está siendo movidito, el golpe... demoledor.
Al llegar abajo, no queda nada de ellos. El golpe ha sido tan duro que ni se reconocen, no recuerdan lo que han vivido. Se tratan como extraños, y la duda se apodera de sus corazones. Quienes son, y que hacen ahí juntos? El destino siempre guarda un as bajo la manga, para hacer caer al que cree que puede jugársela. Al que cree que los cuentos son de verdad, que las historias de amor son eternas. El iluso es el primero en caer en esta montaña rusa del amor."

Me quedo sin aliento, pensativo. La miro y me pregunta si quiero saber cual es el otro camino. Me pregunta si quiero saberlo, o si prefiero quedarme con la fugaz ilusión de la montaña rusa. Me pregunta si creo que vale la pena el golpe en la bajada a cambio de una subida llena de amor. Le pido por favor que me explique cual es la segunda opción, el plan B.

"Querido, el segundo camino, es el que no todo el mundo sabe ver. Debes saber que ambos caminos tienen una subida. Pero el hombre cauto prefiere seguir el camino, en busca de otras subidas. El hombre necio, da marcha atrás e intenta repetir la misma todas las veces que puede. Pero la vida es caminar hacia delante. Y al señor del tiempo y el espacio le gusta saber que todo transcurre en orden, no intentes jugársela, o el tela jugará a ti. Esta otra opción, al igual que la primera, también se basa en la montaña rusa. El principio es el mismo. Dale la mano a esa chica y ayúdala a que se suba contigo al vagón, y no seas tonto, ponte bien el cinturón de seguridad, y haz que ella también se lo ponga. Comprobarás que la subida es la misma, con las mismas alegrías que en la primera opción. Conocerás lo que es sonreír de verdad durante esa subida, y también lo que es no poder dejar de pensar en esa otra persona. Llegas arriba, cargado de ilusión. Pero te inclinas hacía delante, te dejas caer, ante la atónita mirada de la chica. Estás firmando la sentencia de muerte de la relación? No, no lo haces. Las caídas son inevitables. Las discusiones, las lágrimas. Verlo todo acabado y perdido es inevitable. Cuando subías descubriste lo que era sentirte ilusionado por alguien, descubriste lo que es querer estar con alguien día y noche. Ahora que estás cayendo, es cuando descubres lo que es el amor. Ahora, querido, es cuando descubres lo que es querer de verdad...
Y fíjate, con el cinturón puesto no ha sido para tanto, a que no? Porque estás cosas hay que saberlas ver venir. Debes saber que pasan, que están ahí, que no eres nadie para evitarlo. Pero si para arreglarlo. Ahora que has caído, el vagón continúa, y ves eso? Es otra subida, te la has ganado. Has llegado a la parte de los valientes, de los que no tienen miedo a nada, solo a perder el amor. Y el amor no se pierde, el amor se gana, se lucha por el. Por el amor tienes que hacer sacrificios, llevarte golpes y caerte mil veces. Pero el amor te recompensará como es debido. Porque el amor es sabio, y solo quiere en su club a los que de verdad merezcan estar en el."

Su mirada, clavada en mi, me da a entender que está esperando una respuesta. Mis corazón latía a un ritmo demasiado rápido, me sudaban las manos, y el miedo me dejaba helado. Pero la decisión estaba clara. Me decidí por el segundo plan, el plan B.
Ella me miró, con una tímida sonrisa, descruzó las piernas, se puso en pie, y me abrazó. Había sido ella, todo el tiempo. La chica del vagón, de los ojos risueños. La chica del pelo claro y la sonrisa interminable. Ella se encargó de ayudarme, de ayudarme a saber como podía estar con ella para siempre. Me enseñó como es el amor, y quien soy yo entonces para no querer morir a su lado?



Subamos o bajemos. Nos demos golpes, o nos demos besos. Que pase lo que tenga que pasar, pero que pase contigo.
Riamos o lloremos. Discutamos o riamos. Pero que eso nos lleve a un lugar alto, desde donde podamos ver lo pequeños que eramos, y lo grandes que podemos llegar a ser.
Te invito a mi montaña rusa, llena de altibajos y de golpes. Pero también llena de nosotros, y de lo que eso conlleva. Te invito a que te quedes aquí para siempre, pero no olvides ponerte el cinturón.

Quédate, y entre los dos conseguiremos que los golpes no signifiquen nada. Conseguiremos lo que queramos conseguir. Nunca lo dudes.

-Alex Guti. Hoy me he pasado escribiendo, verdad?

lunes, 17 de junio de 2013

Efecto mariposa.


El mundo se desmorona a cada paso. Una mariposa aletea en mi cuarto, y crea un terremoto en lo que consideramos 'lo nuestro'. Una palabra inocente se convierte en un hachazo del destino con un simple contexto defectuoso. Una frase caducada no debe ser usada, por mucho que lo diga un ministro. Y no hay nada mas podrido que una frase mal entendida por parte del receptor. Dices algo sonriendo, y la mariposa al otro lado del mundo consigue que llegue cargada de rabia y amargura al otro lado del charco. La maldición del no verse cara a cara. El engaño del subconsciente. 
Y el tiempo no consigue acercarnos, por muy corta que sea la distancia. El sol intenta salir, pero el verano no es para el que lo desea, el verano es para el que sabe esperarlo. Y si no llega solo con esperarlo? Que ha pasado con el tiempo invertido en la espera? Que ha sido de nuestras almas en otra dimensión? Que habría pasado si no hubiera pasado lo que pasó? Como sería el mundo sin un plan B? 
La realidad es que no se si quiero saberlo, la realidad es que no se si algún día escribiré haciendo honor al "que pudo pasar". Haciendo honor a la realidad alternativa en la que volaría mi alma. Al fin y al cabo, mi corazón es el que ha decidido esperar al sol de verano, desde el frío invierno. Pero todo corazón es débil. No es de piedra, es de cristal. Si te pones delante, podrás verte reflejada en el, pues es el lugar en el que habitas. Si tiras demasiado de el, ya sabemos como va acabar. Y no se exactamente en que lugar esta ahora, si al borde del precipicio, o aprendiendo otra lección que lo hará mas fuerte. Lo malo, es que un corazón de cristal que se hace fuerte se convierte en un corazón de piedra. Y yo no se cuanto puede querer una piedra, pero si se que las piedras hacen mucho daño. 
Y no se a que quiero llegar con esto, solo empecé a escribir, las conclusiones salen solas. Creo que lo que perturba toda alma es el saber que pudo pasar, si algo no hubiese pasado. Que sería de mi vida, de no haberse ligado a la tuya. Y no quiero hablar de amor, no vamos a pensar mal. Que rumbo hubiese tomado mi vida en un plan C o D. Y lo mas importante: Estaría escribiendo esto, con pocas ganas de levantar la cabeza, o estaría sonriendo?
Las vueltas que puede dar la vida son muchas, aunque no lo sepamos. Las vueltas que queramos que de nuestra vida son cosa nuestra. Personalmente, ya he dado muchas vueltas, ya he dejado muchas cosas de lado, he olvidado y he perdido. Y quiero quedarme en un sitio, quedarme para siempre, para tener estabilidad. Lo de "de flor en flor" no funciona conmigo. Si tengo la mejor flor, de nada me sirve todo tu jardín. Solo quiero que esa flor no se me marchite. Solo quiero regarla todo lo necesario, ponerla al sol y esperar a que crezca y siga siendo la mejor flor de cualquier jardín. Quizá sea que no se me da bien cuidar las cosas. Nunca he sabido ni cuidar de mi mismo, como voy a saber cuidar de los demás?
Y la mariposa vuelve a aletear, y el mundo que tanto me ha costado tener se viene abajo poco a poco, desde los cimientos. Esto no es en lo que yo creo. 
Siempre he creído tomar malas decisiones, con todo. No he sabido escoger un buen camino a seguir, y sigo a la deriva en muchas cosas. Pero si hay algo en lo que siempre (o desde ese momento) he creído estar bien encaminado, ha sido en eso nuestro. Y después de los baches siempre digo que son culpa mía, por no saber esquivarlos. Y después de una caída viene un tropiezo, o un resbalón. El que esté leyendo esto, pensará que es una despedida, una rendición... El que me conozca, que quizás no sea nadie, sabe de sobras que esto es un 'me he caído mil veces, soy capaz de levantarme tres mil.' Solo necesito motivos y razones para hacerlo.



Y si el camino nos ha juntado,
no somos nadie para negárselo.
Si el destino nos pone obstáculos,
somos lo suficientemente fuertes para esquivarlos.
Y vuelvo a ser el de siempre, escribiendo lágrima en ojo, teclado en mano.
-Alex Guti.

domingo, 5 de mayo de 2013

De película.

Sabéis esas películas de amor, no las típicas de llorar y eso, me refiero a las comedias románticas  sabéis a lo que me refiero, no? No he visto muchas la verdad, soy más de otros géneros, pero me he dado cuenta de que las comedias románticas siempre siguen el mismo guión: Chico conoce a chica/Chica conoce a chico, amor casi a primera vista, amor, amor, amor, amor, alegría, alegría, alegría, alegría, amor, amor, amor... Y de repente, llega el segundo acto. En el segundo acto chico y chica se empiezan a alejar. A veces por discusiones, por algún problema o simplemente se pierde la magia. Pero, es una película de amor, como va a acabar mal? Por eso llega el tercer acto, y chico y chica se dan cuenta de que deben estar juntos, y dejan todas las tonterías a un lado. Vuelve la magia que hizo que se conociesen y que se enamorasen, y fin de la película de 90 minutos mas o menos.
Y a donde quiero llegar con esta ñoñería? Pues a que todo el mundo merece llegar al tercer acto. No se, puede que todos acabemos cayendo en el pozo de la rutina o monotonía. Puede que todos veamos como muy lejos los primeros momentos con esa persona, pero están ahí, no? Lo fácil es tirar la toalla a mitad del camino, lo fácil es rendirse mucho antes de llegar a la meta. Parejas que se rompen antes de llegar a ser uno, noches en vela, tardes sin sentido, días abrazada a tu almohada... En realidad lo fácil es aguantar, esperar a que la noche acabe, esperar a que amanezca. Porque la noche siempre es más oscura antes de amanecer, pero eso no significa que el sol no vaya a salir.
El sol sale siempre, la tormenta siempre pasa y la lluvia cesa cuando menos lo esperas. Solo hay que saber eso; Esperar.  La chica de la película espera su final feliz, y lo espera contigo. Y el chico lo espera con ella. La magia es eso que les hace darse cuenta de lo que pueden perder si dejan la película a medias, lo que te hace seguir en el barco aunque pienses que se hunde.
Trabájate cada una de sus sonrisas, y haz el tonto hasta que no pueda parar de reír. No le digas que la quieres, haz que ella lo sepa sin que le digas nada. Recuerdale que ella es preciosa, mas que cualquier otra. La magia esta en tus manos, y quien sabe, igual en tu película no existe el segundo acto.
Pasemos del primer al tercer acto, vamos a ahorrarnos los malos ratos. Tu y yo, que parezca que esto no va a acabar nunca. Si nos lo creemos nosotros, quien va a discutírnoslo?

Podemos tener un amor de película. De película sin lágrimas ni malos ratos. De película de abrazos, labios y sol en verano.
Conocerte fue de fábula. Estar contigo será de leyenda.
Lo imposible a día de hoy es que no quiera morir a tu lado.

Alex Guti; Menuda tardecita de domingo...

lunes, 29 de abril de 2013

Quería decir que...

Quería decir que lo siento, que la culpa no me deja dormir. Quería decir que ese no soy yo, que es solo fruto de mi frustración. De mis miedos. Quería habérmelo pensado dos veces, pero la lengua me traicionó. Ahora me lo recuerda la conciencia, de madrugada. Quise evitar la caída, y me tiré en el primer bache.
Y puede que el día que diga "lo siento" sea tarde. Y puede que... bueno, no puede, seguro que me arrepiento. Pero en algún momento será tarde. Y nada podrá arreglar lo hecho. No hay remedios para ciertas enfermedades. Las que se te meten adentro, te torturan y luego deciden esconderse a la sombra del corazón. Esas quedan ahí guardadas. Quiero limpiar tu interior de impurezas, curarte la piel, y besarte 100 veces por cada una que lo he hecho mal. Quiero limpiar tu interior, no llenarlo de mas heridas a la sombra de un corazón que no merece mas que otro igual de grande que lo comprenda.
Y ahora que estoy aquí, quiero decirte que no quiero decir lo siento. Quiero decirte que este de ahora mismo si que soy yo. Que no hay miedos. Que no hay mala lengua que me traicione, que la conciencia la tengo tranquila. Que no me voy a caer, que quiero aguantar de los dos. Y para decir esto necesito primero no darme razones para decirlo, aunque suene raro. Para pedir perdón primero hay que cagarla, hablando en plata. Y si algo se es cagarla. Se cagarla, se decir cosas que no pienso y también se todas las maneras de no razonar, como un niño pequeño. Pero también se calmarme, reflexionar, pensar y darme cuenta.
Darme cuenta de lo que pierdo. De lo que puedo perder. Y os los explico, amigos.
Lo que perdemos es lo que un día quisimos conseguir mas que nada. Lo que perdemos es algo que un día conseguimos y nos dio aire para respirar. Es lo que nos firma las páginas de nuestra historia a besos, a besos que no se borran, en hojas que ni el fuego quema. Lo que perdemos es eso por lo que vale la pena luchar, cada segundo, cada minuto y cada día. Y el perdón existe, es una palabra pronunciable, y que cualquier persona puede decir o escribir. Vale mas perder el orgullo que llorar por perder un "buenas noches amor". Vale mas un "perdón" a tiempo, que un "ojalá no te hubieras ido" dentro de unos meses.
Si me dan a escoger entre el dinero o la fama, escojo el amor. Pero no uno cualquiera. Los amores vienen y van, menos el amor de Dios, que ese no nos quiere ningún día del año. Vienen y van, para los que no saben mantener el que tienen. Las nubes pasan, la lluvia cesa. Después de una borrasca, un anticiclón. Después de ti, dejo de creer en el amor. Ya lo dije mas veces: Después de ti, no hay nada.

No se si podré tener un plan B para el día que te pierda, pero mi plan A se basa en no perderte.
Y puede que un día la lluvia borre lo que un día escribimos en la arena, puede que la marea se lleve lo que dejamos en el aire. Pero nada podrá borrar lo que sentimos con el alma. Nada podrá borrar lo que nuestras almas han hecho juntas.


-AlexGuti: Inmaduro como pocos, con corazón como ninguno.

viernes, 12 de abril de 2013

Desayuno, merienda y cena.

Lo que nos aleja del verano, lo que nos hace taparnos de la lluvia. Lo que te hace ponerte jerseys, lo que te despeina. La falta de sol, que nos sobre la lluvia. Despeinarnos. El gafe del tiempo, tu sonrisa pase lo que pase. Atrapar cada recuerdo como si fuese un tesoro. Cada una de tus miradas, cada uno de tus gestos. Tus enfados y tu risa al ver mi cara de pena. Mi cajita para guardar nuestros momentos. Tu proyecto de máquina del tiempo, para poder conocernos antes. Mis dramas cuando no puedo verte. Nuestros días, marcados a partir de junio. 
Y los barrotes de esta celda cada vez se acercan mas a mi, dejándome entre la espada y la pared. Y me preguntan los ladrillos si puedo atravesar el cielo, me preguntan los barrotes que a cuanto vendo mi paciencia, que quieren pujar en mi contra. Se ríe el funcionario de la prisión, jura no haber visto pena mayor.  Y entre tanto esperar, me ofreces una tregua, me regalas tu tarde. Y vuelve la lluvia, y vuelve el viento. Pero estás ahí, otra vez. Y alargo mi camino a casa, que prisa tengo si tu ya te has ido? Creo que he estado en otro planeta desde que ha empezado el año, lejos de antes, y cerca de después. Lejos del antes de conocerte, del antes de esto, de todo. De mis noches en vela, de mis días sin aire. Porque el aire me gusta compartido y húmedo. De tu boca cerca de la mía, de tu colcha vieja, de los botones de mi camisa. Y que ladre el perro todo lo que quiera, el mundo es nuestro cuando estamos juntos. Cerca del después. Del después de haberte visto. De después de haberte hablado, conocido y si... rima besado, pero era demasiado evidente. Después de ti, las cenizas del mañana. Después de ti, no hay nada. 
Desayuna conmigo en el hotel de la distancia, y te prometo que pagaré la cena en el restaurante del tiempo que nos queda juntos. La merienda en picnic, en la playa, bajo el sol de verano que te junte a mi mas que nunca. Que llegue septiembre, y sepa que no vas a irte nunca. Que llueva lo que quiera el próximo invierno, hemos nacido para luchar contra la adversidad. 
Y todas mis dudas, mis miedos, mis temores y mis paranoias, en un segundo plano. Y todo lo que me convenza para quedarme, en primera fila, con los puños en alto. Que grite "amor" el primero que se haya caído, se haya levantado, y se haya vuelto a caer pensando cuantas veces mas le tocaría levantarse. Porque esto es así, y que nadie se engañe. Nos hemos caído, pero no nos hemos rendido. Y llega el día en que dejas de caerte. Lo mas cerca del suelo será cuando me tire de cabeza para evitar que seas tu la que se caiga. Pero no quiero engañarte, no vas a caerte. Estás en buenas manos. 
Así que compra una caja, grande, a poder ser. Coge una hoja de papel. He dicho una? Mejor coge mil. Y escribe todas las cosas que quieres vivir a mi lado. Ahora mételas ahí, pero espera, primero déjame que meta mi "vale" por un verano contigo. Ya puedes cerrarla y dármela. Quiero que sepas que es una caja mágica, pidas lo que pidas, se va a cumplir. Porque para que esto sea eterno haré todo lo que sea posible. 

Que nos aten mis miedos, que nos libere tu seguridad. Que afloje la cuerda el diablo, que yo le vendo mi alma por que no te vayas.
Que se vaya la inseguridad, que el sol trae la estabilidad.
Que pase el tiempo que no puedo estar contigo, que pase ya la tormenta, que mi celda es para dos.


-AlexGuti. 3:30 y yo aquí despierto...

martes, 26 de marzo de 2013

Morir juntos como razón para vivir.

Es esa sensación. La que te mata, la que te hace dudar. La que te hace estar en silencio un buen rato, mirando a la nada. Separarnos, aunque sea durante solo unas horas. Separarnos, y que sea un mundo y medio la distancia entre los dos. Que sea tan grande una distancia tan pequeña nos hace débiles. Superarla y esperar a ver tu sonrisa otra vez mas, nos hace indestructibles.
Ganas de tus besos, mono de tus labios. Una droga que me destruye y me da vida. Hipotequé mi corazón y mi sangre, invertí en caricias y abrazos. Y que será de los dos, el día que no tenga con que pagar tu mirada? Que será de mi corazón el día que lo desahucien? Seré ocupa del tuyo todo el tiempo que haga falta, no tengo pensado morir a menos de un metro de ti.
Y dormir se hace complicado pudiendo ver como duermes tu. Pudiendo pasarme un rato solo mirándote, solo dándole vueltas a la cabeza, preguntándome como puede una cosa tan preciosa puede pasar sus horas con alguien que no está a su altura. Y es el cuento de como la dama decidió quedarse con el vagabundo. Y es el cuento que debería haber empezado antes, pero alguien decidió escribir demasiadas hojas sin que sus personajes se conociesen. Pero toda historia tiene un principio, un nudo y un desenlace. De momento esto ya tuvo un principio, ahora estamos en el nudo... y oye, quien necesita un desenlace? Que no llegue el día donde alguien narre la historia de los dos por separado. Que no llegue el día en que tu historia no sea la mía.

Y que será de esos momentos que no pasamos juntos? Que será del mundo mientras duermes? Cuanto llorará la lluvia el día que te vayas? Cuando caerá el Sol desde ahí arriba, cuando dejará de iluminar tu jardín? Déjalo todo en mis manos, sueña conmigo y no me digas que vas a hacer mañana al despertarte. Tu momento es ahora. Tu momento conmigo. Mi momento contigo. Puedes volar lo lejos que quieras, bajar al Sol para evitar que se caiga. Puedes apartar las nubes y evitar que llueva. Puedes hacer que la luna se acueste cuando tu te acuestas. Puedes vivir todos los momentos que quieras conmigo, aquí y ahora. Y mañana estarás convencida de volver a querer subirte a la misma noria. Y mientras da vueltas sabrás que quieres subirte al día siguiente. Y al otro, y al otro más. Si es contigo siempre intentaré lo imposible para que tu seas conmigo. Y si tu eres conmigo, seré el único que sepa como hacerte sonreír hasta cuando creas que es imposible. Cada vez que decidas que no puedes, te buscaré las cosquillas hasta que te ahogues de tanto reírte. Es el equilibrio perfecto. Un pasado separados, para una vida juntos? Pasarme el contrato por favor, quiero firmarlo ahora mismo.
Matarnos a besos si estamos juntos. Vivir sin vivir si estamos separados.
Vivir a nuestra manera, sin necesidad de ninguna regla. Morir juntos como razón para vivir.

Que sean las estrellas las que envidien lo mucho que brillas. Y que el Sol se pida la baja por depresión al ver que tu das más luz. Que la luna deje de ser la única que me acompaña por las noches, y que cante el gallo todo lo que quiera, que no pienso despertarme de este sueño contigo.

Y que no exista ese desenlace. Que no exista un final. Que se acabe el mundo si es necesario, pero que nos pille a los dos juntos.

-Alex Guti. Envidia es lo que deberíais tener.


viernes, 1 de febrero de 2013

Miedo.

A veces es como si alguien jugase con nosotros, como piezas de un rompecabezas. Como fichas de un juego de mesa, donde el que decide tus movimientos es el típico dado de seis caras. Pero la cosa se complica cuando la palabra "derrota" va escrita en cinco de las seis caras del dado. Y te toca tirar. Y claro, la estadística ha jugado en tu contra desde que has decidido tirar el dado, aunque no lo has decidido tu, simplemente sabes que debes hacerlo. Y tiras, y te derrotan. Y vuelves a tirar, y estas jodido de nuevo. 
Pero estamos aquí para jugar. El uno frente al otro. Pocas probabilidades a nuestro favor, y unas manos bastante temblorosas para mover ficha. Da igual cuanto nos lo pensemos, siempre nos tocará tirar. 
Cada tirada es uno de los pasos que damos a diario. No calculamos nuestros movimientos, estamos predestinados a darlos. Y la vida nos ha colocado aquí, el uno frente al otro, después de mucho tiempo pasando al lado sin saberlo. Y ahora solo nosotros podemos decidir como va a caer ese dado. 
Y surge el miedo. El miedo a lo desconocido, el miedo al miedo. El miedo que te tengo y el miedo que me tienes. El miedo que nos tenemos. El miedo irremediable a que no todo sea de color de rosas, el miedo a dar un paso en falso, el miedo que nos mata. Es imposible querer y no temer. Temer que todo cambie de repente, que todo deje de ser. Temer que lo que es hoy no sea mañana. Temer que el plan salga mal. 
Acabas haciendo la maleta a ciegas, metes tantos recuerdos inservibles que no puedes ni cerrarla. Te pones los zapatos que mas lagrimas tuyas han parado antes de que tocasen el suelo, y te metes un par de fotos en el bolsillo. No todo lo de hoy va a ser como ayer. 
Y ahí en tu ventana es donde se asoma todo lo que viene, todo lo que puedas imaginar. Porque al fin y al cabo, lo imposible es lo que mejor se me da. Y ahí en tu imaginación es donde voy a coger apuntes, para que lo que desees se haga realidad. Mi mente es algo mas sencilla, mi deseo es un tu y yo, aquí y ahora. Y mañana, y pasado. Y así hasta que uno de los dos decida que sus días en este mundo han llegado a su fin. 
Tomar apuntes, y gritar "miedo". Porque miedo es lo que todos tenemos, y el miedo nos tiene miedo a nosotros. Yo no tengo miedo de ti, no tengo miedo de nosotros. No tengo miedo de mañana, ni tengo miedo de mis pasos. Y he dejado de tenerlo ahora. El reloj daba las 2 y media de la mañana, mas o menos, y tu cumpliste con tu palabra. Ahora mi reloj da la 1 y media, y yo cumpliré con la mía. Lo que bien empieza.... no tiene porque acabarse. 
Y si tienes miedo, agárrate a mi. Y si algo sale mal, volveremos a tirar los dados. Y si algo falla, lo volveremos a intentar. Que no nos mate el miedo, si no tenemos ninguna intención de morir por separado. 
Que nos mate la alegría, si nos pilla celebrando que algo nos ha juntado. Que nos mate la envidia, del que quiera, pero no pueda entenderlo. 



Alex Guti. Día 1, preciosa.  

miércoles, 16 de enero de 2013

Pasado, presente y futuro.

Nada es tan bonito como en el pasado, y el presente no es ni la mitad de precioso que el futuro. Pero el futuro ya es ahora. Y ahora. Y también ahora. Futuro es cada uno de nuestros alientos, y cada uno de nuestros movimientos. Futuro es lo que fue ayer y que ya no es hoy. Futuro somos nosotros, siempre que tu quieras. 
Pero pasado fue esa mano que se movía de un lado a otro, diciendo adiós. Esos labios que decían "hasta aquí hemos llegado". Esa lagrima que no dejamos caer para creernos mas fuertes que el otro. 
Y futuro fue otra mano que se movía también de un lado a otro, pero diciendo hola. Unos labios que decían "hasta aquí como has llegado?". Esa sonrisa de tontos que se nos quedó era futuro. 
Pasado son nuestras heridas abiertas, la sangre seca pegada a una piel suave, falta de las caricias. Pasado es todo lo que no supimos entender y todo lo que no pudieron entendernos. Pasado es pasado, pasado es un puente al presente, y un camino hacia nuestro futuro. Pasado fueron ellas, presente y futuro eres tu. 
Presente soy yo, a oscuras, escribiendo. Con un poco de música de fondo y "I want you here with me" como estribillo perfecto para este momento. 
Futuro son tus buenos días en unas horas. Futuro somos los dos intentando curar las heridas del pasado del otro, limpiando la sangre seca con besos. Futuro son las caricias que te debe el destino y que pienso darte yo. Futuro es entenderte y que me entiendas. 
Suele ser inevitable pensar en la belleza del pasado, en las violentas armas del viento que nos ha arrastrado hasta aquí. Es imposible no recordar con una sonrisa la fuerza de la tormenta que nos empapó el alma y nos mojó los zapatos. Cada golpe, cada caída, cada vez que nos faltó el aire. Cada una de esas cosas nos ha traído aquí. Nos ha juntado la gente que ha pasado por nuestra vida y que ha decidido no quedarse. 
Nos habíamos visto, pero no nos habíamos observado. Nos observamos, y sigo viéndote brillar. 
Nos lanzamos sin paracaídas, nos regalamos miradas, te invité a un par de besos y a cambio me hiciste reír. 
Te invité al álbum de fotos de mi vida. Colocaste una foto, y luego otra, y otra y otra. Escribiste con barra de labios en cada hoja de mi diario, y eres la portada de mi periódico de mañana. Dejaste marca en cada uno de los segundos, y cada minuto sin tu presencia es eterno. Dejaste marca el día que llegaste, y no quiero futuro que incluya un adiós con un movimiento de mano de tus pequeñas manos. 


Las señales que nos de el destino, sigámoslas. Sea presente, pasado o futuro. Sea ayer, hoy o mañana. Sea lo que sea lo que nos ha traído hasta aquí. Seas tu, sea yo, o las ganas que tengo de verte cada vez que te vas.
Que sea lo que sea, pero que siga siendo.
Y si algo falla, recurriremos al plan B.
Y sabemos que el plan B no suele fallar nunca.




-AlexGuti, debería estar durmiendo, pero tenía un par de cosas que decir.