viernes, 12 de abril de 2013

Desayuno, merienda y cena.

Lo que nos aleja del verano, lo que nos hace taparnos de la lluvia. Lo que te hace ponerte jerseys, lo que te despeina. La falta de sol, que nos sobre la lluvia. Despeinarnos. El gafe del tiempo, tu sonrisa pase lo que pase. Atrapar cada recuerdo como si fuese un tesoro. Cada una de tus miradas, cada uno de tus gestos. Tus enfados y tu risa al ver mi cara de pena. Mi cajita para guardar nuestros momentos. Tu proyecto de máquina del tiempo, para poder conocernos antes. Mis dramas cuando no puedo verte. Nuestros días, marcados a partir de junio. 
Y los barrotes de esta celda cada vez se acercan mas a mi, dejándome entre la espada y la pared. Y me preguntan los ladrillos si puedo atravesar el cielo, me preguntan los barrotes que a cuanto vendo mi paciencia, que quieren pujar en mi contra. Se ríe el funcionario de la prisión, jura no haber visto pena mayor.  Y entre tanto esperar, me ofreces una tregua, me regalas tu tarde. Y vuelve la lluvia, y vuelve el viento. Pero estás ahí, otra vez. Y alargo mi camino a casa, que prisa tengo si tu ya te has ido? Creo que he estado en otro planeta desde que ha empezado el año, lejos de antes, y cerca de después. Lejos del antes de conocerte, del antes de esto, de todo. De mis noches en vela, de mis días sin aire. Porque el aire me gusta compartido y húmedo. De tu boca cerca de la mía, de tu colcha vieja, de los botones de mi camisa. Y que ladre el perro todo lo que quiera, el mundo es nuestro cuando estamos juntos. Cerca del después. Del después de haberte visto. De después de haberte hablado, conocido y si... rima besado, pero era demasiado evidente. Después de ti, las cenizas del mañana. Después de ti, no hay nada. 
Desayuna conmigo en el hotel de la distancia, y te prometo que pagaré la cena en el restaurante del tiempo que nos queda juntos. La merienda en picnic, en la playa, bajo el sol de verano que te junte a mi mas que nunca. Que llegue septiembre, y sepa que no vas a irte nunca. Que llueva lo que quiera el próximo invierno, hemos nacido para luchar contra la adversidad. 
Y todas mis dudas, mis miedos, mis temores y mis paranoias, en un segundo plano. Y todo lo que me convenza para quedarme, en primera fila, con los puños en alto. Que grite "amor" el primero que se haya caído, se haya levantado, y se haya vuelto a caer pensando cuantas veces mas le tocaría levantarse. Porque esto es así, y que nadie se engañe. Nos hemos caído, pero no nos hemos rendido. Y llega el día en que dejas de caerte. Lo mas cerca del suelo será cuando me tire de cabeza para evitar que seas tu la que se caiga. Pero no quiero engañarte, no vas a caerte. Estás en buenas manos. 
Así que compra una caja, grande, a poder ser. Coge una hoja de papel. He dicho una? Mejor coge mil. Y escribe todas las cosas que quieres vivir a mi lado. Ahora mételas ahí, pero espera, primero déjame que meta mi "vale" por un verano contigo. Ya puedes cerrarla y dármela. Quiero que sepas que es una caja mágica, pidas lo que pidas, se va a cumplir. Porque para que esto sea eterno haré todo lo que sea posible. 

Que nos aten mis miedos, que nos libere tu seguridad. Que afloje la cuerda el diablo, que yo le vendo mi alma por que no te vayas.
Que se vaya la inseguridad, que el sol trae la estabilidad.
Que pase el tiempo que no puedo estar contigo, que pase ya la tormenta, que mi celda es para dos.


-AlexGuti. 3:30 y yo aquí despierto...

3 comentarios:

  1. Amigo , yo creo que te ha faltado algo.. el almuerzo, no piensas almorzar con ella? espero que sigas con mas insomnio asi sigues escribiendo ! te dejo saludos !

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  2. ja tenes razón con lo locas que somos las mujeres.., ja pero yo creo que un poco alagada se debe sentir.. que andes bien, un beso !

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