Ya llovió desde que hice clic. Ya dieron bastantes vueltas las agujas del reloj desde el día en que puse precio a mi cordura con una simple llamada de atención a tu persona con esto de las redes sociales. Tuve tiempo a dar marcha atrás y lavarme las manos antes de acabar condenado a escuchar tus palabras de desamor, a contar con los dedos de una mano el porcentaje de posibilidades de verme amarrado a tu cintura algún día, a sonreír a medias cuando hablamos de amistad. Pude escapar de mis noches de bolígrafo, insomnio y papel. Pude detener el tiempo entre declaración y rechazo. Pero uno no puede evitar tropezar cuando su único destino es hacerlo. Es tropezar y darse cuenta de que ella está tan lejos como cerca el inevitable sabor amargo de una derrota que en un momento llegaste a pensar que no llegaría. Y ahora te ves ahí, en un mundo aparte, un poco apartado de la gente. Encerrado con unos cascos y unos cuantos discos de los 90. Pero Slide Away no te va alegrar el día, y es una lástima que decidas encerrarte en canciones de amor, cuando lo único que suena en tu banda sonora particular es un poco de bitter sweet simphony. Pero las cosas son así y cada vez que intentes tocar el sol vas acabar quemándote. Yo siempre he sido mas de la Luna, aunque como os he dicho siempre, a ella le gusta jugar conmigo en plan amigo, y dormir con otro en plan " tu no eres el elegido ".
Ha vuelto septiembre y con el ese viento que precede a la tormenta, y que quieres que te diga, si aquí pasa de todo, pasan los días, las semanas, los meses, los minutos, los segundos y lo único que sigue sin pasar son mis ganas de ti.
Y aquí sigo, vendiéndole mi alma al diablo por un trocito de la manzana prohibida, por un poco de aire fresco. Vendiéndole mi sonrisa a cualquier chino para que te regale una rosa. Ofreciéndole mis palabras a quien está cansado de escucharlas.
Pero el tiempo pasa, y no es en vano. El verano se acaba, y no creo que vaya a emprender una segunda batalla que ya tengo perdida de inicio. Las guerras también se ganan si se sabe uno retirar a tiempo. Pero no es la primera vez que hablo de rendirme, ni de tirar la toalla, o simplemente de tirarme de cabeza al mar y nadar hasta no poder mas. Alejarme de el brillo de tus ojos sería la opción razonable. Pero como voy a hacer tal cosa, si la sangre que corre por mis venas ya está totalmente invadida por el veneno de tu calor.
Bajaré la persiana, cerraré la puerta. Encenderé el aparato de música y escogeré la lista de reproducción que se llame " canciones para la distancia que nos separa ". Me tiraré en esa cama vacía que me acompaña a soñar contigo y tararearé todas las que podrían ser nuestras canciones hasta quedarme dormido para reunirme contigo. Pensaré en todas esas palabras sin sentido que he dicho por ti, y escribiré con sangre en un pequeño diario que algún día te entregaré a cambio de que me devuelvas mi corazón.
-Me volví loco y me convertí en el sombrerero loco.. Serás tu mi Alicia en este país de las maravillas.?
-AlexGuti. Recuerdos de un pasado no tan lejano, y en un presente algo truncado.

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